En el último tiempo empezó a circular el término “alucinaciones” para describir un fenómeno vinculado a la inteligencia artificial: respuestas falsas, inventadas o inexactas, pero formuladas con coherencia y apariencia de verdad.
Es decir, se trata de información verosímil pero incorrecta, resultado de modelos que funcionan en base a la probabilidad y están entrenados para generar respuestas, a veces a costa de la inexactitud.
Hasta acá, el problema es técnico. Lo interesante aparece cuando el foco se desplaza.
Cada vez más, el fenómeno no se agota en que la IA “se equivoque”, sino en que las personas creen (sin cuestionar) lo que dice, produciéndose una delegación del saber. La coherencia del discurso se confunde con verdad.
Entonces, la pregunta que no debemos dejar de hacernos es cómo nos vinculamos con la IA, qué lugar le damos y no olvidar que es una herramienta preparada para imitar el razonamiento humano, no para reemplazarlo.
👉 Podemos usarla para potenciar el pensamiento o para ponerlo en pausa.
Alucinaciones en IA

