24 marzo, 2023
En un día como hoy, el Día de la Memoria en Argentina, pienso en todas las veces que la perdemos. ¿Qué es la memoria? ¿qué es el olvido? ¿y qué función cumple en el psiquismo?
Freud hablaba de recordar para no repetir, situando ya algo importantísimo, y es que, el que olvida está condenado a repetir algo.
Somos una caja de vivencias, aquellas que nos marcaron desde nuestros primeros días de existencia y las que nos acompañarán hasta los últimos. Ahí están guardadas todas las huellas de lo que nos pasó, de lo que sentimos, de lo que hicimos. Pero que existan esas huellas, no significa que sean siempre accesibles a la consciencia. Hay un “filtro” que va decidiendo qué pasa a la consciencia y qué se queda lejos, qué se olvida. Ese “filtro” no es caprichoso, sino que mantiene lejos a aquellas representaciones que por algún motivo son inconciliables para nuestro yo, esas de las que no queremos saber nada.
Sin embargo, en la medida que podamos soportarlo (y aclaro que esto no depende de la voluntad), la memoria es una gran aliada para tomar posición respecto de las cosas que queremos y las que no. Nos hace más libres, en la medida que, tomando contacto con nuestro pasado, podemos elegir como escribir nuestro futuro.
Cuando esto no sucede, aparece la repetición. Es decir que en lugar de recordar algo, lo escenificamos en la realidad, lo repetimos en acto. En cambio, cuando recordamos (y esto se ve claramente en una sesión de análisis) podemos observar esos recuerdos, podemos ver que pensamientos tenemos asociados, podemos cuestionarlos, tomar posición, y construir nuevas interpretaciones sobre ello.
El olvido, por su parte, es una formación del inconsciente. Esto significa que cumple una función para el aparato psíquico. Y esto va a ser un enigma a descubrir en cada caso. ¿Cuál es la razón que justifica la necesidad de ese olvido? Es a través del lenguaje, de expresarnos, que algo de ese enigma, empieza a ser rodeado, a ser habitado.
En un día tan especial, “NUNCA MÁS” tiene un significado colectivo que habla de los argentinos como nación, pero también uno singular, el de aquellas huellas de nuestra historia que es preciso recordar para no repetir.

